Suelo Granítico y Clima Protegido
El Dão está resguardado por tres macizos montañosos — Estrela, Caramulo y Buçaco — que frenan los vientos atlánticos y las tormentas del interior. Las viñas crecen en suelos pobres de roca granítica, que obligan a las raíces a buscar nutrientes en las profundidades.
Esta combinación única confiere a los vinos una acidez natural vibrante, aromas de fruta nítida y una mineralidad cristalina que permanece inalterada con los años.







